Gobierno recupera más de 1,100 concesiones mineras

El Gobierno de México ha recuperado más de 1,000 concesiones mineras que no cumplían con la ley o que eran utilizadas con fines meramente especulativos, informó este jueves el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, como parte de la política instruida por la presidenta Claudia Sheinbaum para revisar y ordenar el uso de estos bienes nacionales.
Durante una exposición conjunta con el jefe de la Unidad de Coordinación de Actividades Extractivas de la Secretaría de Economía, José Fernando Aboitiz, Ebrard Casaubón detalló que se han cancelado concesiones, que representan aproximadamente 800,000 hectáreas concesionadas.
Durante la conferencia de prensa la “Mañanera del Pueblo”, dijo que el objetivo central es recuperar aquellas concesiones donde no existe exploración, no se han pagado los derechos correspondientes o que fueron otorgadas únicamente para la especulación.
Por su parte, Aboitiz Saro precisó que el número actualizado de concesiones recuperadas asciende a 1,126, que en conjunto abarcan 809,150 hectáreas, una superficie comparable con la extensión territorial del estado de Querétaro. Destacó además que dentro de este proceso se han recuperado cerca de 20,000 hectáreas ubicadas en Áreas Naturales Protegidas.
Las principales causas de cancelación, detalló el funcionario, están relacionadas con el incumplimiento en el pago de derechos, ya que la ley establece que un retraso de dos años es motivo suficiente para retirar la concesión. A ello se suman omisiones en la entrega de informes técnicos, estadísticos y de obras, documentos que deben acreditar que existen trabajos reales de exploración.
En cuanto a la distribución geográfica, las concesiones canceladas se concentran principalmente en estados con alta tradición minera como Coahuila, Chihuahua, Sonora, Zacatecas, Durango y Jalisco. En contraste aseguró que Campeche, Quintana Roo y Tabasco prácticamente no registran minería, mientras que en Yucatán la actividad se limita de forma predominante a la explotación de sal.
El Financiero




