Deuda pública de México llega a 18.6 billones de pesos en enero; costo financiero baja 21%

La deuda pública de México alcanzó los 18 billones 617.8 millones de pesos en enero de 2026, recargada sobre todo en el mercado local, reportó la Secretaría de Hacienda y Crédito Público en su informe mensual al Congreso.
La dependencia detalló que en su medida más amplia, la deuda de México aumentó 2.3 por ciento respecto a enero del año pasado, aunque cayó de manera importante el pago de intereses por las obligaciones públicas.
A la par de una reducción de las tasas de interés tanto en México como a nivel internacional y un manejo de pasivos, sobre todo de Petróleos Mexicanos (Pemex), el costo financiero de la deuda –donde se agrupan intereses y costos de administración de los pasivos– se redujo en 21 por ciento.
De acuerdo con los informes de Hacienda, sólo en enero del año pasado se gastaron 103 mil 509.1 millones de pesos en los intereses de la deuda, prácticamente 3 mil 339 millones de pesos por día.
Ahora, en enero de 2026, este compromiso financiero se redujo a un promedio de 2 mil 736.9 millones de pesos por día, pero sólo en un mes esta obligación consumió 84 mil 845.4 millones de pesos, por encima del presupuesto que tienen la Secretaría de Salud, Marina o Agricultura y Desarrollo Rural para todo el año.
No obstante, Hacienda proyecta que al cierre de 2026 las obligaciones públicas medidas por el Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público– sigan creciendo en términos nominales y superen los 20 billones de pesos, un nivel sin precedente.
En cuanto a los ingresos públicos, Hacienda reportó que estos sumaron 814 mil 148.5 millones de pesos en enero, 10.2 por ciento por encima de lo registrado en el mismo mes del año pasado. Los petroleros continúan en caída para el gobierno federal (-21.5 por ciento), pero Pemex vio una recuperación de 28.1 por ciento.
Por el lado del gasto, este alcanzó 837 mil 739.4 millones de pesos, un incremento de 12.3 por ciento frente a enero del año pasado, aunque a su interior se registró un revés importante de las obligaciones como el costo financiero de la deuda y menos contribuciones para pagar los bonos del apoyo a ahorradores y deudores de la banca, programa donde se agrupa el rescate bancario de la década de los noventa, que de inicio se conoció como Fobaproa (Fondo Bancario de Protección al Ahorro).
La Jornada




