Fiscalía mexiquense ha detenido a 44 falsos policías que instalaban retenes ilegales

La Fiscalía General de Justicia del Estado de México informó que en solo mes y medio han detenido a 44 sujetos que se ostentaban como policías ministeriales para instalar retenes en las vialidades mexiquenses y hacer revisiones ilegales a los automovilistas, que después eran extorsionados.
En un comunicado de medios, la FGJEM informó que los expedientes contra estos sujetos están siendo judicializados para proceder en su contra por su presunta participación en los hechos delictivos de simulación de vehículo oficial perteneciente a instituciones de seguridad pública, portación y disparo de arma de fuego, así como por uso indebido de uniforme y/o insignia.
A raíz de una denuncia pública que hizo un diputado local por un retén ilegal en la carretera México-Pachuca, la Fiscalía estatal abrió una carpeta de investigación para indagar sobre esta práctica.
Fue así como se implementaron diversos operativos donde estas personas fueron detenidas y junto con ellos les fueron asegurados indicios como armas de fuego, cargadores y cartuchos útiles, así como diversas dosis de narcóticos.
Las indagatorias permitieron identificar que dichos sujetos, conocidos comúnmente como “madrinas”, establecían falsos filtros de seguridad en los cuales hacían revisiones ilegales de vehículos, así como a sus ocupantes.
Una vez que seleccionaban a sus víctimas les exigían documentos oficiales, posteriormente les referían que las unidades tenían reportes de robo o que estaban relacionados con algún delito por lo que se los llevarían detenidos.
Después les exigían dinero para no “llevarlos al ministerio público”, en otros subían a las víctimas a las unidades y los obligaban a que llamaran a sus familiares para que hicieran transferencias bancarias o les entregaran “el dinero” en algún sitio.
Estas prácticas se realizaban en carreteras como la México-Pachuca, México-Querétaro y el Arco Norte, donde obligaban a conductores de transporte de carga a frenar su marcha ya que les mostraban las insignias apócrifas y encendían luces estroboscópicas de sus vehículos, una vez detenidos inspeccionaban la unidad y su carga, posteriormente les permitían avanzar, sin embargo en otro tramo carretero nuevamente eran interceptados los transportistas por otros sujetos que, con información proporcionada por los falsos elementos oficiales, los despojaban de sus unidades y la carga.




