Noboa quiere una base militar de EE.UU. en Ecuador

Ecuador vive uno de sus momentos más difíciles en el combate contra el crimen organizado y el narcotráfico, y los esfuerzos locales parecen no lograr los resultados que los ecuatorianos reclaman a gritos para poder vivir con algo de paz.
A esto se suma la presión por los ataques de Estados Unidos a lanchas con presuntos cargamentos de droga en aguas del Pacífico y el Caribe, que comenzaron en septiembre pasado.
En las últimas semanas el Gobierno de Ecuador reportó una serie de operaciones en alta mar en conjunto con la Guardia Costera de EE.UU. que llevaron al decomiso de droga y la detención de personas en aguas internacionales. Los ejercicios coordinados no son nuevos, pues los últimos tres gobiernos de Ecuador suscribieron diferentes convenios para recibir asistencia estadounidense en la lucha contra las drogas sin necesidad de la existencia de una base militar extranjera.
Pero el presidente Daniel Noboa pretende ir más allá y por eso ha planteado un referéndum para eliminar la prohibición constitucional de establecer bases o instalaciones militares extranjeras en el país de forma permanente. Los ecuatorianos irán a las urnas el 16 de noviembre para decidir sobre ésta y otras reformas legales que encaminen ese objetivo.
Ecuador mantiene dos importantes convenios militares con Estados Unidos. Por un lado, el “Acuerdo relativo al Estatuto de las Fuerzas” y, por otro, el “Acuerdo Relativo a Operaciones Contra Actividades Marítimas Transnacionales Ilícitas”, suscritos durante el Gobierno del entonces presidente Guillermo Lasso y ratificados por Noboa en febrero de 2024.
Los acuerdos permiten la ejecución de operaciones militares conjuntas entre las fuerzas de ambos países para el combate a la delincuencia organizada y la inseguridad en Ecuador. Washington y Quito también cuentan con un acuerdo vigente de interceptación aérea, que fue suscrito por Lasso en 2023.
Estos insumos han permitido en los últimos años reforzar las operaciones con EE.UU. para el control del tráfico de drogas y detectar embarcaciones sospechosas. Por esta razón, Córdova dice que no se necesitan bases militares extranjeras y que insistir en ello es más un tema “propagandístico”.
CNN




